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El virus de la separatitis vallenata

Cuando en Colombia aparece un nuevo virus, la población centra miradas, dialectos y busca la forma para combatirlo y después desaparecerlo, mientras que la música vallenata convive hace mucho con una extraña enfermedad de, origen metafórico, denominada ‘separatitis’ que no ha encontrado antídoto.

Esta patología ha pasado por casi todas las agrupaciones del género, en el que el acordeón, la caja y la guacharaca ponen los matices. En los inicios de la música vallenata, el acordeonero era el líder, pero un día Jorge Oñate ‘contrajo’ el virus de la ‘separatitis’ y entonces volteó la historia. Es así como dejó a Los Hermanos López y se fue a grabar con Nicolás Elías ‘Colacho’ Mendoza.

Especialistas de la materia analizan que por lo general el objeto transmisor llega a principio o final de año. “Es un fenómeno que toma espacio a partir de la década del setenta, alguien opinaba que quizás después de determinado tiempo era saludable un cambio para tratar de presentar nuevas alternativas”, señaló el compositor Julio Oñate Martínez.

Agregó que últimamente se está presentando “una actitud ligera e irresponsable de las nuevas figuras del vallenato”, quienes al no conseguir los frutos con un X o Y compañero, forman “un desorden o un cambalache” en el género.

Con el pasar de los días, estas separaciones ocupan mayor atención en los amantes del folclor, hoy existen métodos como el Internet, páginas especializadas en vallenato, medios de comunicaciones y las redes sociales, por donde se anunciaron las últimas rupturas, sirviendo como plataforma de hacer público lo que nunca tratan entre compañeros.

“Eso no está bien, deben enfrentar su profesión con más seriedad y profesionalismo, porque esa es falta de confianza en sí mismo”, recalcó Julio Oñate Martínez.

Por su parte, el cantante y Rey de la Piqueria en el Festival Vallenato, Luis Mario Oñate da como sano un cambio de acordeonero o cantante, “lo que si no está bien es llevar a la luz pública hechos que pasaron en momentos de calor como en las tarimas o en los camerinos; uno no se separa de un acordeonero por gusto, ni el acordeonero deja por estar desocupado al cantante”.

Esta semana, Martín Elías Díaz terminó la unión con Juan Mario De la Espriella y el mundo vallenato volvió a estallar como en el 2012, cuando Silvestre Dangond terminó con De la Espriella y llamó a Rolando Ochoa, quien era compañero de Martín Elías. Los seguidores chocaron entre sí, unos apoyaron al hijo de Diomedes Díaz y otros defendían la posición de Juancho De la Espriella, al final el intérprete de ‘El Terremoto’ anunció que se uniría a Rolando Ochoa, su antiguo acordeonero.

Martin – Juancho, verdad oculta

Para Alfredo Gutiérrez, ganador en tres ocasiones del Festival Vallenato, los estilos en acordeoneros vallenato llegaron hasta Gonzalo Arturo ‘El Cocha’ Molina y Omar Geles, “desde entonces ningún acordeonero conoce el sonido de su acordeón”.

Cuando Rolando Ochoa aceptó el llamado de Silvestre Dangond, su compañero Martín Elías Díaz quedó en el aire. El hijo de Diomedes Díaz optó por llamar a dos acordeoneros; Manuel Julián Martínez y Sergio Luis Rodríguez, estos no aceptaron la propuesta al estar comprometidos, uno con Felipe Peláez y el otro con Peter Manjarrés.

Martin Elías entonces habló con ‘Juancho’ De la Espriella y acordaron la unión, que en el fondo nunca existió. Cuando De la Espriella llegó a la agrupación pidió cambiar varios músicos, entre ellos el cajero, el guacharaquero, el timbalero y el conguero, pero el cantante líder no aceptó la solicitud.

Con los días, Juan Mario fue exigiendo más, dijo Martin Elías el miércoles anterior ante los medios de comunicaciones. Este medio pudo conocer que el acordeonero para subir a la tarima debía tener, en efectivo, la comisión del contrato; no aceptaba cheques, consignaciones u otro tipo de pago, también pidió el cambio de representante, como lo es Harold Becerra, acompañante de Martín Elías a lo largo de su carrera y otras condiciones que Martín Elías no cumplió. “Un día llegó a decirle a mi conjunto tienda, que esto parecía un circo”, dijo Martin Elías, a lo que De la Espriella respondió “desde el primer día que me uní con Martín Elías hasta hoy, fue puro desorden”.

Después de grabar dos compactos con De la Espriella (‘El Boom Del Momento’ y ‘La Historia Continúa’) Martín reconoció que se salió de su estilo musical, el de la dinastía Díaz, grabado en cuatro producciones con Rolando Ochoa y con quien alcanzó a ganar un espacio entre los grandes del vallenato, “por eso decido regresar con Rolando”.

¿El tour del reencuentro?

En el mundo vallenato, las especulaciones y analistas están en todas las esquinas de Valledupar, después del ‘huracán’ que dejó a ‘Juancho’ De la Espriella sin agrupación todos indican que como una estrategia, llamarán ‘el Tour del reencuentro’. Básicamente indican que Martín Elías volvió con Rolando Ochoa, entonces De la Espriella esperará un llamado de Silvestre Dangond, quien está ad portas de lanzar una nueva producción discográfica, denominada ‘Sigo Invicto’.

Por ahora, De la Espriella dice que su ruptura con Martín Elías es por caprichos del cantante, mientras que el vocalista señaló incumplimientos del acordeonero.

Las críticas contra Diomedes

Era un joven de 17 años, estudiaba administración de empresas en la ciudad de Bogotá y se había coronado como Rey Aficionado en el Festival Vallenato con solo 15 años, esas características le atraían a Diomedes Díaz, aunque estaba en su mejor momento con Nicolás ‘Colacho’ Mendoza.

“Yo había grabado tres canciones con Diomedes en el long play ‘El Mundo’, ‘Colacho’ no estaba muy contento con eso. Cuando se presentó la separación entre ‘Colacho’ y Diomedes, es cuando recibí el llamado de Diomedes y me vine de Bogotá para acompañarlo, no fue nada fácil, las críticas fueron muchas porque ‘Colacho’, un hombre serio y responsable, tenía muchos éxitos al lado de ‘El Cacique’ y no veían a Diomedes con otro acordeonero”, dijo Gonzalo Arturo ‘Cocha’ Molina.

Para respaldar su nuevo acordeonero, Diomedes compuso una canción titulada ‘El gallo y el pollo’: Aquí les traigo este pollo señores, a ver cómo se defiende en la valla / Gonzalo Arturo Molina es su nombre, pero el Cocha por cariño lo llaman… / ya la gente se reunió en la gallera y están esperando el pollo que llegue / y dicen que si lo carga Diomedes le pueden jugar la plata que quieran…

En un video de la época, Diomedes dijo “esta canción no la hice con el ánimo de crear polémicas, mucho menos de demeritar los grandes valores que por medio de este instrumento se han hecho, solamente por rescatar a los valores nuevos de nuestro folclor vallenato”.

“En esa época no hubo comentarios encontrados como ahora, cuando un tipo es un señor como ‘Colacho’ Mendoza cierra su boca. Yo terminé siendo llave, protector, haciendo vueltas para ‘Colacho’, porque yo nací con el estilo de Luis Enrique Martínez, Emiliano Zuleta y ‘Colacho’ Mendoza”, aseguró ‘Cocha’ Molina.

De la unión entre Diomedes y Molina quedaron éxitos como ‘No sé qué tienes tú’, ‘Dos claveles’, ‘Brindo con el alma’, ‘Sin medir distancia’, ‘Tu cumpleaños’, ‘Si te vas te olvido’, entre otros.

La unión de una noche

El cantante Silvio Brito un día recibió una oferta de David ‘Papi’ Oviedo, hermano del acordeonero ‘Goyo’ Oviedo, para integrar una pareja sólida en el vallenato y grabar un compacto musical.

Silvio anunció la unión en la emisora Olímpica Stereo, en horas de la noche, pero curiosamente el mismo Silvio llamó la mañana siguiente a disolver la ‘boda’ con ‘Papi’ Oviedo, sin entregar mayores detalles. Días después Brito reconoció que había tenido un acercamiento con Oviedo gracias a un amigo en común, quien habría prometido un dinero por la unión pero se desapareció, así como sus ganas de hacer pareja con ‘Papi’ Oviedo.

Carlos Mario Jiménez
El Pilón

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