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Las nuevas partituras del negocio de la música

Los elementos de la música siguen siendo los mismos: melodía, armonía, métrica y ritmo. Sin embargo, a través de las décadas, la música ha sufrido varias transformaciones como consecuencia de los cambios culturales, sociales, políticos y por supuesto económicos. La música sigue siendo una herramienta de expresión, de liberación y de arte. Pero la industria musical, la cual comprende no solo a los intérpretes, sino a las disqueras, productores, arreglistas, compositores y empresas que realizan la comercialización de estos productos musicales, ha cambiado de manera significativa en épocas recientes, por causas tales como la tecnología, la globalización y el surgimiento de nuevos productos, antes no contemplados. Por tanto, el valor que ahora tiene la música, tanto su valor real como nominal, es otro.

Por su parte la grabación musical ha sido mejorada, a raíz de la implementación de software especializado que ha hecho más fácil y prolija, la composición y la realización de arreglos musicales, con menor probabilidad de errores, brindando un sonido limpio y prácticamente perfecto en materia de afinación y armonía (tanto para la parte instrumental como vocal). Esto ha generado el surgimiento de nuevas industrias de tecnología relacionadas con la música y ahora involucradas en ella, así como el replanteamiento de la manera en que se realiza la producción, comercialización y venta de los productos musicales, que a diferencia del pasado, ya no requieren su materialización mediante un formato físico, sino que puede ofrecerse a través de archivos virtuales, lo cual años atrás era casi inimaginable. Sin embargo, qué tanto ha cambiado la industria musical y que tanto se ha adaptado de manera positiva, dados estos cambios notorios e inevitables? ¿Siguen contando los intérpretes y agrupaciones musicales con una calidad vocal e instrumental de gran nivel? ¿Cómo la implementación de la tecnología y la facilidad para descargar música por Internet (legal e ilegalmente) y las redes sociales han afectado las ganancias de los agentes inmersos en este sector? ¿Cómo los consumidores hemos alterado el valor que le damos a los productos musicales?

Del Long Play a la descarga en MP3

Uno de los principales factores que ha alterado el mecanismo en que se obtienen las ganancias económicas actuales en la industria musical, es sin duda alguna, la inclusión de la tecnología en la grabación de la música y en la posibilidad que existe para reproducir rápidamente y a bajo costo un CD o un DVD. La facilidad para descargar música legal e ilegalmente también ha incrementado los índices de piratería y ha generado una variación en la comercialización.

Dado que es imposible evitar y desconocer la presencia de la tecnología, los agentes involucrados en este sector han tenido que adaptarse a esta nueva estructura, aceptando que ahora y debido en parte al proceso de globalización, las ventas y la promoción se puede llevar a cabo mediante portales web y redes sociales, además de las ya tradicionales discotiendas (quienes claramente también se han visto afectadas por este fenómeno de la tecnología). Aun así, el panorama no es del todo malo. Como siempre cualquier fenómeno económico y social implica un trade-off. Es decir, que se sacrifica algo para obtener un beneficio. En este sentido, aunque la tecnología en la industria musical, tanto en la grabación, producción y venta posterior, ha reducido las ganancias (los índices de ventas de CD han caído de manera notoria, mientras que se han incrementado las descargas por Internet), ahora es más sencillo para un artista o agrupación nueva, darse a conocer, creando páginas web, “colgando su música” en portales de promoción gratuitos, como el caso de YouTube, aumentando por tanto la probabilidad de ser descubierto por algún posible productor interesado, o logrando captar a un grupo de seguidores, que antes era casi impensable tener, sin la ayuda de un manager y del apoyo directo de los sellos discográficos y emisoras.

¿La música se está desafinando?

Como ocurre en la mayoría de sectores económicos, los cambios en cualquier ámbito van de la mano y en sí, son el reflejo de los cambios mismos en la sociedad: cambios culturales, sociales y políticos. La tecnología es el resultado de la mejora en el aprendizaje y en la eficiencia de los procesos. La música por supuesto no se pudo escapar de esta etapa moderna. No solamente ha cambiado la industria misma, sino que los géneros que ahora se ofrecen a los consumidores también son otros. Los procesos de grabación son menos costosos y más sencillos, la comercialización también lo es. Aspectos como la piratería hacen que haya una mancha negra en el mercado, pero a su vez han generado que se despierte la capacidad de adaptación de los músicos y de los productores musicales. Otros negocios relacionados con la música son por ejemplo, la oferta de los conciertos de artistas de gran reconocimiento mundial, en donde Colombia se ha destacado notoriamente en 2012. Aun así y aunque está demostrado que hay demanda para este tipo de eventos, a pesar de su costo, seguimos algo “desafinados” en materia de infraestructura para garantizar lugares óptimos en cuanto a capacidad, ubicación y acústica.

Lo que más esperamos quienes amamos la música, es que la calidad en las composiciones y el valor inconmensurable que esta tiene en la sociedad, no se sacrifique por darle paso a lo comercial. Se puede vivir de la música y un pago justo es lo mínimo que merecen quienes se dedican horas enteras a la creación y comercialización de productos de excelente calidad. Pero también hay que ser sinceros: no todo lo que escuchamos ahora es precisamente lo “mejor”. De acuerdo con Manolo Bellon[1] (a mi modo de ver uno de los mayores conocedores y apasionados por la música en Colombia), esto se debe en gran parte a que algunos géneros musicales actuales son menos costosos de producir y de poner en escena. No olvidemos sin embargo, que somos los “consumidores” quienes seguimos teniendo la capacidad de elegir lo que queremos escuchar: ruido o música.

Escrito por: Sandra Liliana Miranda Forero
Fuente: FinanzasPersonales.com.co

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